Los relojes inteligentes de Apple siguen sin una función clave de seguimiento de la salud mientras sus rivales avanzan
Por qué Apple retrasa una innovación esencial en salud en su gama de relojes inteligentes

Los rumores han estado tranquilos, pero se espera que Apple lance una nueva versión del Apple Watch a finales de este año. Aunque estos modelos siguen siendo de los mejores relojes inteligentes disponibles, seguirán careciendo de una función clave de seguimiento de la salud: la monitorización de oxígeno en sangre (SpO2).
Esta función estuvo disponible anteriormente en los Apple Watch en Estados Unidos, pero lleva más de un año ausente debido a una disputa de patentes en curso.
Actualmente, la monitorización de oxígeno en sangre sigue desactivada en los nuevos Apple Watch Series 10 y Ultra 2 vendidos en EE. UU. Según informes recientes, Apple no parece estar llegando a un acuerdo judicial ni desarrollando una versión alternativa de la función para sortear las patentes en disputa, por lo que no hay un plazo claro para su regreso.

Una breve cronología
Esta es la situación actual: Si compraste un Apple Watch antes de enero de 2024, todavía tienes acceso a la función de SpO2 (oxígeno en sangre). Sin embargo, los modelos vendidos después de esa fecha —incluidos los Series 9, Series 10 y Ultra 2— ya no ofrecen esta métrica de seguimiento de salud.
A principios de 2023, el CEO de la compañía declaró que la prioridad sería apelar la decisión de la Comisión de Comercio Internacional (ITC) en lugar de negociar un acuerdo de licencia.
Las batallas legales como esta pueden alargarse mucho, pero sorprende que la estrategia actual parezca ser simplemente esperar a que pase el tiempo.
Mientras tanto, varios competidores siguen ofreciendo funciones similares de medición de oxígeno en sangre. Entre ellos se encuentran los relojes inteligentes de Samsung, dispositivos de Google y Fitbit, relojes Garmin, así como anillos inteligentes como el Oura Ring 4 y el Samsung Galaxy Ring.

¿Por qué espera Apple?
Apple es conocida por su enfoque meticuloso a la hora de lanzar nuevos productos y tecnologías. En lugar de apresurarse al mercado, Apple suele esperar para asegurarse de que sus dispositivos ofrezcan la mejor experiencia posible al usuario. Esta estrategia le permite perfeccionar sus productos, abordar los retos habituales del sector e introducir funciones que se integran sin problemas en su ecosistema. Al tomarse su tiempo, Apple se centra en la calidad, el rendimiento y la innovación, garantizando que, cuando lanza un nuevo producto, cumpla con los más altos estándares y supere las expectativas de sus clientes.
Apple ha declarado públicamente su intención de apelar la reciente decisión de la Comisión de Comercio Internacional (ITC).
Las dos patentes en cuestión —US 10912502B2 y US 10945648B2— se centran en métodos no invasivos para monitorizar distintos componentes sanguíneos, como la glucosa, que son relevantes para la tecnología de medición de oxígeno en sangre.
Ambas patentes expiran el 25 de agosto de 2028. Algunos especulan que Apple podría estar esperando a que estas patentes caduquen, pero dado el rápido avance tecnológico, parece poco probable que esa sea la estrategia. Para 2028, el panorama de los dispositivos wearables podría haber cambiado drásticamente, con varias nuevas generaciones de dispositivos lanzadas en ese periodo.
Además, los titulares de las patentes tienen la opción de ampliar la vigencia de su propiedad intelectual solicitando mejoras o modificaciones. Sin embargo, estos cambios deben considerarse innovadores y no simples extensiones evidentes de las patentes originales. Aún está por ver si será necesario o si se intentará realizar dichas extensiones.
Dado que la situación sigue en desarrollo, el tiempo resulta crucial para todas las partes implicadas.